El Cafe Engorda
Beber café es una costumbre profundamente arraigada en muchas culturas alrededor del mundo. Desde una taza al despertar hasta una bebida para acompañar el trabajo o una charla entre amigos, el café forma parte del día a día de millones de personas. Sin embargo, una pregunta sigue rondando muchas mentes: ¿el cafe engorda? Esta interrogante surge a menudo entre quienes buscan mantener un estilo de vida saludable o están atentos a su peso corporal. La respuesta no es tan sencilla como un sí o un no, ya que depende de múltiples factores relacionados con la forma en que se consume esta popular bebida.
El contenido calórico del café solo
Cuando se habla de si el café contribuye al aumento de peso, es esencial comenzar analizando el café en su forma más pura: solo y sin aditivos. El café negro, sin azúcar, leche, saborizantes u otros complementos, contiene muy pocas calorías. Una taza estándar de café solo tiene entre 2 y 5 calorías, lo cual es insignificante desde el punto de vista nutricional. En este caso, afirmar que el café engorda sería incorrecto.
De hecho, en su estado natural, el café puede resultar incluso beneficioso para quienes buscan perder peso. La cafeína, presente en el grano de café, estimula el sistema nervioso central y puede aumentar temporalmente el metabolismo, promoviendo una mayor quema de calorías a lo largo del día. Además, tiene efectos supresores del apetito, lo que puede ayudar a controlar la ingesta calórica diaria.
El problema está en los añadidos
El azúcar: el primer culpable
Una de las razones principales por las que se piensa que el café engorda es el consumo habitual de café con azúcar. Muchas personas añaden una o dos cucharadas de azúcar refinado a su bebida, lo que representa una carga calórica considerable cuando se consume varias veces al día. Cada cucharada de azúcar tiene aproximadamente 16 calorías, y si se consumen tres tazas al día con dos cucharadas cada una, el total asciende a 96 calorías diarias solo de azúcar, o cerca de 2.900 calorías al mes. Estas calorías extra, si no son compensadas con ejercicio o reducciones en otras fuentes, pueden traducirse en un aumento de peso.
Leche y cremas: ¿necesarias o perjudiciales?
Otro acompañante habitual del café es la leche. Si bien la leche es una fuente importante de calcio y proteínas, también aporta calorías. Dependiendo del tipo, una taza de leche entera aporta alrededor de 150 calorías. Aunque usualmente se añade una pequeña cantidad de leche al café, este número aún puede impactar, especialmente si se consumen varias tazas al día. Las cremas vegetales o lácteas, además, suelen contener grasas trans o saturadas, lo cual también puede influir en el aumento de peso si se toman con frecuencia.
Cabe destacar que algunas alternativas “light” o leches vegetales sin azúcar pueden ser opciones válidas para quienes desean reducir la carga calórica. Sin embargo, muchas bebidas comerciales etiquetadas como “light” o “bajas en grasa” contienen edulcorantes y aditivos que, aunque bajos en calorías, pueden engañar al cuerpo e intensificar la sensación de hambre.
Las versiones comerciales del café: una trampa calórica
En los últimos años, el café ha evolucionado de ser una simple bebida caliente a convertirse en un producto sofisticado con múltiples presentaciones. Cafés fríos con sabores, frappés, lattes de caramelo, capuchinos con crema y sirope, entre otros, han inundado el mercado. Estas bebidas, aunque deliciosas, son en realidad verdaderos postres líquidos en muchos casos.
Un latte grande con leche entera y caramelo puede contener fácilmente entre 200 y 300 calorías por porción, mientras que un frappuccino con crema batida puede superar las 500 calorías, lo que equivale al 25% o más de las calorías recomendadas al día para una persona promedio en una sola bebida. Bajo estas condiciones, sí se puede afirmar de forma clara que el café engorda, pero debido a los ingredientes extras y no al café en sí.
El momento de consumo también influye
Además de los ingredientes, el momento en que se consume café también puede impactar en el metabolismo. Cuando se bebe café con altos niveles de azúcar por la noche o después de las comidas principales, los niveles de insulina pueden alterarse, afectando la forma en que el cuerpo procesa los azúcares. A largo plazo, esto puede provocar una tendencia al aumento de peso o incluso contribuir a problemas metabólicos.
También hay que tener en cuenta que consumir café junto con alimentos calóricos, como galletas, pasteles o pan, puede llevar a un aumento del consumo total de calorías si se convierte en un hábito rutinario. Muchas veces, el café actúa como un “acompañante” que abre las puertas a otros alimentos calóricos.
Beneficios del café en una dieta equilibrada
No todo es negativo. Cuando se consume de manera moderada y sin aditivos, el café puede ser una herramienta útil dentro de una dieta equilibrada. La cafeína aumenta los niveles de energía, lo que puede llevar a una mayor actividad física y, como resultado, a una mayor quema de calorías. Además, algunos estudios han encontrado una relación entre el consumo moderado de café y un menor riesgo de enfermedades como la diabetes tipo 2 y enfermedades neurodegenerativas.
También se ha observado que el consumo de café puede mejorar el rendimiento físico durante el ejercicio, al estimular el sistema nervioso central y liberar adrenalina. Esto multiplica sus beneficios para quienes llevan un estilo de vida activo y están enfocados en mantenerse en forma.
Recomendaciones para disfrutar el café sin engordar
Para evitar que el café se convierta en un enemigo del peso corporal, es importante tener cuidado con los ingredientes que se le agregan. Aquí algunas recomendaciones:
- Evitar el uso de azúcar refinado. En su lugar, se pueden utilizar edulcorantes naturales como la stevia o simplemente habituarse a tomar café solo.
- Reducir la cantidad de leche o elegir opciones bajas en calorías, como la leche vegetal sin azúcar o la leche descremada.
- Evitar las bebidas comerciales con sabores y toppings que elevan exponencialmente las calorías.
- No acompañar el café con productos de bollería de forma habitual.
- Controlar la cantidad: no por ser “bajo en calorías” significa que se puede beber sin medida.
Siguiendo estos consejos, el consumo de café puede mantenerse dentro de los márgenes saludables, sin perjudicar los objetivos nutricionales ni afectar el peso corporal de forma negativa.
Preguntas frecuentes sobre si el café engorda
¿Tomar café con azúcar hace que engorde?
Sí, el azúcar añadido eleva significativamente el contenido calórico del café. Tomar varias tazas al día con azúcar puede contribuir al aumento de peso a largo plazo.
¿El café negro engorda?
No. El café solo, sin azúcar ni leche, tiene muy pocas calorías y no engorda. Incluso puede ayudar a acelerar el metabolismo.
¿Las bebidas de café en cadenas comerciales son saludables?
En su mayoría, no. Estas bebidas suelen contener siropes, cremas, azúcares y otros ingredientes calóricos que hacen aumentar el consumo energético diario.
¿Cuándo es el mejor momento del día para tomar café?
Lo ideal es tomarlo en la mañana o antes del mediodía. Evitarlo por la noche ayuda a mantener un buen descanso y balance hormonal.
¿El tipo de leche influye en las calorías del café?
Sí. La leche entera contiene más calorías que la descremada o las versiones vegetales sin azúcares. Elegir bien el tipo de leche puede marcar una diferencia significativa.
¿Puedo tomar café si estoy en un plan para bajar de peso?
Sí, siempre y cuando esté libre de aditivos calóricos. El café por sí solo no impide la pérdida de peso y puede ser un aliado si se consume con moderación.
Así, es posible concluir que, si bien se podría asociar la expresión el cafe engorda con ciertos hábitos poco saludables relacionados con su consumo, el café por sí mismo no es el causante del aumento de peso. Como en muchos aspectos de la nutrición, lo importante es la forma en que se consume.
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